La FIFA, obligada a dar explicaciones por su proyecto de 20.000 millones: qué quería hacer Infantino

La FIFA permitirá consultar documentos sobre su proyecto comercial de 20.000 millones de dólares. Qué era Forward Enterprise y por qué continúa el conflicto con la UEFA.

La FIFA permitirá a los miembros de su Consejo consultar documentación sobre FIFA Forward Enterprise (FFE), el proyecto comercial valorado en unos 20.000 millones de dólares que pretendía abrir una parte de su negocio a inversores privados. La propuesta fue abandonada tras provocar una fuerte oposición, pero el conflicto con la UEFA continúa: ahora se discute quién diseñó el plan, con qué autorización y qué información recibieron los órganos de gobierno.

El lunes 2 de noviembre, el secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, invitó a los miembros del Consejo a solicitar acceso a documentos en la sede de Zúrich, bajo condiciones específicas. La invitación llegó justamente el día en que vencía el plazo fijado por la UEFA para responder a sus preguntas sobre el liderazgo de Gianni Infantino y distintas decisiones del organismo.

¿Qué quería hacer la FIFA con Forward Enterprise?

La idea consistía en concentrar en una filial las actividades comerciales y operativas relacionadas con sus competiciones: explotación de derechos audiovisuales, patrocinios y otros negocios vinculados a la organización de eventos. La FIFA mantendría el control de la sociedad, pero contemplaba la entrada de capital privado mediante la venta de una participación minoritaria, de hasta el 20 %.

La cifra de 20.000 millones de dólares era una valoración estimada de la sociedad, no el importe que un inversor pagaría directamente por «comprar el Mundial». Una participación minoritaria podía aportar varios miles de millones de dólares a la operación.

Según la FIFA, la reforma permitiría mejorar los ingresos comerciales y repartir más recursos entre sus 211 federaciones nacionales. En su explicación oficial de julio, la organización habló de 20 millones de dólares por asociación en fondos de desarrollo durante 2027-2030 y de otros 20 millones extraordinarios, de participación voluntaria, financiados mediante inversión exterior.

La oposición no fue solo económica

La UEFA y otras confederaciones criticaron la falta de consulta y la forma en la que había avanzado una operación de semejante dimensión. Existían interrogantes sobre la relación entre la filial y los órganos de gobierno del fútbol, sobre la influencia de futuros inversores y sobre el control de una de las fuentes esenciales de ingresos del deporte mundial.

La FIFA defendió que nunca pretendió vender el fútbol ni ceder su gobernanza. También sostuvo que las informaciones aparecidas antes de completar las consultas habían perjudicado el proceso. La reacción de las confederaciones fue, en cualquier caso, tan intensa que la propuesta acabó retirada poco después de hacerse pública.

Imagen de archivo relacionada con FIFA y su organización
Imagen de archivo de FIFA. Licencia CC BY-SA 4.0, según la ficha del archivo multimedia.

¿Por qué sigue coleando si el proyecto ya no existe?

La UEFA quiere aclarar cómo se tomaron las decisiones preparatorias, qué negociaciones se realizaron y quién tuvo conocimiento de sus condiciones. En octubre remitió a la FIFA una batería de preguntas sobre Forward Enterprise y otros asuntos de la presidencia de Infantino, con el 2 de noviembre como fecha límite.

La FIFA considera que ese plazo era insuficiente por el volumen de cuestiones planteadas, sus compromisos organizativos y las limitaciones asociadas a procedimientos judiciales en Estados Unidos. Su disposición a mostrar documentos a los consejeros es un avance, pero no significa que se haya satisfecho por completo la petición de la UEFA. Tampoco supone, por sí sola, que se haya demostrado ninguna irregularidad.

Las elecciones de 2027 añaden presión

El próximo 18 de noviembre termina el plazo de presentación de candidaturas para la presidencia de la FIFA, cuyas elecciones están previstas para marzo de 2027. Infantino aspira a continuar en el cargo y ha recibido el respaldo del máximo dirigente del fútbol asiático, mientras parte de las federaciones europeas reclama reformas y cuestiona su continuidad.

Por eso FFE continúa siendo relevante. La operación comercial desapareció, pero no las preguntas sobre transparencia, supervisión y reparto de poder en el fútbol mundial. Las respuestas pueden influir en un debate institucional que seguirá abierto mucho después de que se haya olvidado el anuncio original.

Fotografía de portada: Gianni Infantino / FIFA, imagen de archivo; CC BY-SA 4.0, según el archivo multimedia.

Fuentes consultadas

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